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sábado, 4 de enero de 2025

INCUMPLIMIENTO NO ES CESACION DE PAGOS, ILIQUIDEZ TRANSITORIA NO ES CRISIS

  




Por Carlos Alberto Ferro

Profesor Universidad Aconcagua

 orcid.org/0009-0000-3478-9765


1.Introducción

       En 2025, Argentina se encuentra en un escenario económico y político complejo, definido por la volatilidad de los mercados internacionales y retos internos significativos. El sector agrícola, un pilar esencial de la economía argentina, desempeña un papel decisivo en el producto interno bruto (PIB) y en la generación de empleo en el país. No obstante, la denominada "crisis agrícola" a principios de año ha revelado la profunda vulnerabilidad del sector ante factores climáticos y políticos. Este fenómeno es particularmente evidente en el cultivo de soja, cuya recuperación depende en gran medida de estas variables.

        Un informe del Banco Mundial[i] destaca que el sector agroalimentario argentino se encuentra en un momento de inflexión, dispuesto a reclamar su posición como líder global y a consolidar su rol como generador de ingresos, empleos y seguridad alimentaria. Sin embargo, los defaults de empresas argentinas en este sector pueden ser tanto una causa como una consecuencia de esta situación. Por un lado, los problemas económicos y políticos que conducen a los defaults pueden debilitar la competitividad del sector. Por otro lado, la falta de competitividad y estabilidad puede llevar a más defaults, afectando así toda la cadena de pagos.

      El presente trabajo sostiene que el default de empresas en el sector agrícola puede ser tanto planificado como inesperado, dependiendo de las circunstancias y de la falta de adaptabilidad al entorno. La dificultad financiera de algunas empresas no necesariamente implica que todo el sector agrícola esté comprometido. En otras palabras, las dificultades financieras de ciertas empresas no se pueden generalizar a todo el sector, el cual está atravesando profundas transformaciones macroeconómicas.[ii] El default selectivo de algunas empresas se debe más a problemas de comportamiento económico que a las políticas gubernamentales en sí mismas.

2. Algunas causas de la tensión financiera en el sector agrícola

 Son varios los factores que contribuyen a una situación de estrés financiero. A continuación, se abordarán aquellos que se consideran más importantes y que, por razones de espacio, serán brevemente detallados.

 

a. Precios internacionales  

                  La relación entre los precios internacionales y el default de empresas agrícolas argentinas es bastante directa y significativa. La caída de los precios de los granos,[iii] especialmente de la soja, ha tenido un impacto importante en la producción agrícola en Argentina. Cuando los precios internacionales de la soja suben, los productores argentinos están incentivados a aumentar la producción para maximizar sus ganancias. Sin embargo, si los precios caen, la producción podría reducirse, exacerbando así la crisis económica. La incertidumbre está estrechamente relacionada con la volatilidad de los precios de los productos agrícolas. Así, mientras los precios del girasol y el maíz se mantienen estables, la soja no.

                 La caída de los precios internacionales reduce los márgenes de rentabilidad de las empresas agrícolas.[iv] Esto significa que tienen menos dinero disponible para cubrir sus costos operativos y deudas. Al disminuir el ingreso por la venta de sus productos en los mercados internacionales, las empresas enfrentan dificultades para mantener su nivel de producción y cumplir con sus compromisos financieros. Esta situación se agrava cuando los costos de producción, como insumos y mano de obra, permanecen constantes o aumentan, creando una presión adicional sobre los márgenes de ganancia.[v]

 

b. Costos elevados  

                 El aumento de los costos de producción y de los insumos se ha agravado. Para mayo del año pasado, los costos de producción del trigo superaron en un 7% el promedio de los últimos cinco años, alcanzando U$S 662 por hectárea.[vi] Aunque el gobierno eliminó los aranceles de importación para ciertos fertilizantes en mayo de 2024, con la intención de reducir costos para los productores agrícolas, esto no se ha reflejado en los precios locales.   Estas medidas solo tienen un impacto en el mediano y largo plazo, por lo que el control de costos en el sector agrícola es esencial en todo momento para mejorar la competitividad y sostenibilidad, sin descuidar el contexto de los precios internacionales como ya se mencionó. El panorama del 2025 obliga a diferenciar escenarios por productos.[vii]

 

c. Retenciones y tipo de cambio.

                Las retenciones y el tipo de cambio pueden considerarse tanto causas exógenas como endógenas del default. Las retenciones y la diferencia de tipo de cambio permiten al Estado quedarse aproximadamente con el 63% del valor internacional de la soja. Con el restante, los productores deben arriesgarse a volver a producir y tratar de vivir en un ciclo productivo muy vulnerable a diversos factores.   

                Las retenciones impositivas sobre las exportaciones agrícolas reducen los ingresos netos de las empresas. Esto significa que, aunque vendan sus productos en el mercado internacional, una parte significativa de los ingresos se destina al Estado, dejando menos dinero disponible para cubrir costos operativos y deudas. Las altas retenciones pueden disminuir la competitividad de los productos argentinos en el mercado global, ya que los productores tienen menos incentivos para invertir en tecnología y mejoras. En este contexto, es cierto que el Estado argentino y su burocracia son muy costosos para el sector privado y poco eficientes en el manejo de políticas públicas destinadas a la reconversión y productividad del sector.

                 El tipo de cambio afecta el valor de las exportaciones y las importaciones. Una apreciación del tipo de cambio puede hacer que los productos argentinos sean más caros en el mercado internacional, reduciendo la demanda y, por ende, los ingresos de las empresas agrícolas. Además, una devaluación del peso puede aumentar los costos de los insumos importados, como fertilizantes y maquinaria, lo que también afecta negativamente los márgenes de rentabilidad.

                  Pero esta singular situación no es propia de la Argentina. El diario El País de España,[viii] en un interesante informe resalta los desafíos significativos del sector agrícola en Europa debido a la competencia global. Sostiene que para competir con economías como la de EE. UU. y China, la UE debe invertir en la mejora de su modelo productivo y en la capacitación de sus profesionales. Lo que permitirá a los productores europeos optimizar sus operaciones, adoptar tecnologías avanzadas y gestionar sus finanzas de manera más eficiente.  Resalta que el modelo productivo español tiene tres problemas: los sectores que lo componen, muchos con bajo valor añadido; el ecosistema de infraestructuras e interacciones y la baja inversión en I+D. ¿Cómo está el sector agrícola argentino en relación a estas variables, mejor o peor?

d. Vinculación de problemáticas internacionales:

                    La dinámica del mercado internacional influye directamente en la formación de los precios locales, dado que algunas producciones, como la de soja tienen como destino el mercado de exportación.[ix] La producción agrícola en otros países, como Brasil y Estados Unidos, también ejerce una influencia significativa. Es importante considerar varios factores para reconocer que toda economía está interconectada, y que, aunque permanezca aislada, no está exenta de sufrir impactos externos. Basta con observar lo que sucede con el sector de la maquinaria agrícola a nivel global.

                     La crisis en el mercado de la maquinaria agrícola se manifiesta tanto en Estados Unidos como en Argentina, con ambos países enfrentando una disminución significativa en la demanda de equipos agrícolas.[x] En Estados Unidos, la reducción en las compras por parte de los productores ha llevado a un aumento de los inventarios y problemas para los concesionarios. De manera similar, en Argentina, la producción de maquinaria agrícola también enfrenta desafíos importantes. Esto indica que la crisis está extendida, reflejando problemas estructurales que afectan tanto a los productores como a la industria de maquinaria en el país y en el exterior.

          

3. Percepción y expectativas erróneas  

 

La rentabilidad negativa en el sector agrícola puede atribuirse a errores en la percepción del negocio y a expectativas infundadas mantenidas en el tiempo. Estos errores y expectativas erróneas pueden distorsionar la toma de decisiones, llevando a inversiones poco adecuadas y a una planificación ineficaz. Estas fallas en la gestión financiera y operativa local impactan directamente en las microeconomías de los productores, quienes enfrentan dificultades para cubrir sus costos operativos y deudas.[xi]

                   Como se señaló, el sector agrícola enfrenta una caída en los precios internacionales de los granos, los más bajos en al menos cuatro años, lo que afecta gravemente las expectativas de rentabilidad. La situación se ve exacerbada por grandes cosechas en los principales países productores, como Brasil y Estados Unidos, además de la mejora en la producción en Argentina. Esta combinación de factores ha actuado como un disparador.

                   A esto se suma un tipo de cambio oficial casi estancado y el aumento de los costos en dólares. Además, las retenciones no se han reducido, lo que sigue presionando sobre los márgenes de rentabilidad de los productores, muchos de ellos ya negativos. En este contexto, importa que los productores desarrollen una comprensión más precisa del mercado y adopten prácticas financieras y operativas sólidas para mitigar estos desafíos. Es quizás el momento de cambiar de dirección, y eso implica cambiar de perspectivas. Pero no todo se reduce a una visión económica.

      Desde una perspectiva psicológica, el temor a los incumplimientos puede ser visto como una reacción emocional a la incertidumbre y al estrés financiero. Las empresas, al enfrentarse a deudas impagas y caídas de precios, pueden experimentar una respuesta de lucha o huida, en la cual buscan soluciones rápidas para evitar el colapso financiero. Esta situación de sospecha generalizada y confusión puede generar ansiedad y turbulencia tanto en los gestores de las empresas como en los empleados, lo que repercute en la toma de decisiones equivocadas.

       Además, la caída de los precios internacionales y la disminución de ventas pueden afectar la moral y la confianza de los trabajadores, lo que a su vez puede influir en la productividad y la eficiencia de la empresa, justo en el momento que se requiere todo lo contrario. La percepción de inestabilidad puede llevar a una mentalidad defensiva, donde las empresas se vuelven más conservadoras en sus decisiones financieras y operativas generando tensiones con los proveedores, empleados y sindicatos.

      La firma Surcos, proveedora de insumos, registró un default inicial de US$500.000, mientras que Los Grobo Agropecuaria y Agrofina, ambas parte del grupo Los Grobo, acumulan deudas impagas por US$100.000 y $400 millones, respectivamente.[xii]  Según la prensa especializada, este llamado “temblor en el agro”, con el default de reconocidas empresas, abrió una caja de pandora y se teme que haya más incumplimientos de compromisos. Puede que esto se trate de un error de percepción ¿Por qué?

                 Estos eventos son situaciones aisladas y no necesariamente significan que todo el sector esté en una crisis.[xiii] La incertidumbre económica actual del sector, exacerbada por la volatilidad de los precios internacionales y otros factores macroeconómicos, afecta de manera diferente a cada empresa con distintos niveles de stress financiero, se desconoce la profundidad de la situación. Es necesario analizar cada caso en su contexto específico, considerando las variables endógenas y cómo las exógenas las impactan, antes de sacar conclusiones generalizadas que solo aumentan las expectativas negativas y perpetúan errores de percepción en otros actores del circuito.

4.  El incumplimiento empresarial no implica necesariamente que todo el sector agropecuario esté comprometido

Los hechos de incumplimiento no pueden ser considerados como crisis de confianza en todo el sector. Esto sería desconocer varios aspectos financieros e ignorar el comportamiento económico de los agentes afectados.   La existencia de defaults por parte de dos empresas puede obedecer a razones específicas,[xiv] como una mala gestión administrativa, decisiones de inversión erróneas, o problemas puntuales de liquidez.

Atribuir a todo el sector agropecuario una crisis de confianza por los problemas aislados de unas pocas empresas distorsiona la realidad y puede conducir a generalizaciones incorrectas que perjudican la percepción del sector en su conjunto. Además, un análisis minucioso de las variables macroeconómicas y microeconómicas, así como de los factores externos como políticas gubernamentales y condiciones climáticas, debe realizarse para entender el verdadero alcance y las causas del incumplimiento, sin caer en prejuicios que afecten injustamente a empresas que siguen operando de manera eficiente y responsable.

La reciente cesación de pagos por parte de empresas agropecuarias en Argentina, como Agrofina, entre otras, ha desencadenado una preocupación en el mercado financiero, destacando la importancia de los pagarés bursátiles[xv] como instrumento de financiamiento. Estos pagarés permiten a las empresas obtener liquidez a través del mercado de capitales mediante la emisión de títulos de deuda a corto o mediano plazo. Las normativas de la Comisión Nacional de Valores (CNV) exigen a las empresas el cumplimiento de requisitos específicos, como la presentación de estados contables auditados y, en algunos casos, el respaldo de Sociedades de Garantía Recíproca (SGR).[xvi]

  No es objeto de este trabajo explicar la operatoria de los pagarés bursátiles, pero sí es importante destacar que los problemas de refinanciación no están extendidos en todo el sector agropecuario. Debería analizarse el volumen de todas las empresas mediante el registro en la Comisión Nacional de Valores (CNV) para determinar el porcentaje de incumplimiento. Mauricio Bartoli, en nota citada,[xvii] sostiene con acierto que, en poco más de un año, el cambio del modelo económico y político ha generado una brecha significativa. Anteriormente, bajo el gobierno anterior, se tendía a adelantar las compras de insumos para evitar el encarecimiento en dólares, mientras que, en la situación actual, las compras y ventas de granos se realizan a último momento.

  Es importante subrayar que los casos de iliquidez financiera transitoria pueden manifestarse en incumplimientos aislados, pero esto no implica que todo el sector agropecuario esté en cesación de pagos. Un incumplimiento aislado no representa un estado de desequilibrio económico que afecte todo el patrimonio, ya que para ello se necesitaría una regularidad y permanencia en dichos incumplimientos. Es fundamental entender que estos problemas puntuales podrían resolverse con la próxima cosecha, debido a los ciclos agrícolas y la dinámica del circuito económico del sector. Cobra relevancia cómo la percepción del sector agropecuario puede verse desestabilizada por diversos factores internos y externos

5. Factores desestabilizadores en la propia percepción del negocio

 Cualquier enumeración de factores desestabilizadores o que potencian la vulnerabilidad de una empresa al default es enunciativa. Por mencionar algunos ejemplos, un aumento significativo en la superficie sembrada de soja u otro grano puede llevar a una sobreoferta en el mercado, reduciendo los precios y exacerbando los bajos márgenes de rentabilidad. Si los precios de los granos no cubren los costos de producción, esto puede repercutir en otros actores del sector, como los propietarios de tierras, que podrían verse obligados a reducir los precios de alquiler para mantener a los arrendatarios, afectando sus propios ingresos.[xviii]

La falta de previsibilidad y planificación en el sector agropecuario puede ser un factor importante más allá de la coyuntura económica que promueva malas decesiones.[xix] La expansión no planificada de la superficie sembrada y la falta de ajuste en los costos de alquileres y servicios reflejan una deficiencia en la planificación estratégica a largo plazo. Sin una previsión adecuada, los productores pueden tomar decisiones que resulten en una sobreoferta, bajos precios y márgenes de rentabilidad negativos, exacerbando las dificultades económicas. 

 Las empresas agrícolas no solo deben considerar el tiempo como un factor climático, sino también el contexto económico en el que operan. Aunque no se puede controlar el clima, sí es posible tomar medidas para adaptarse a él. La percepción de los actores   puede jugar un papel relevante en cómo responden a las fluctuaciones en el valor internacional de los commodities y averiguar qué es lo que está pasando en el mundo para una mejor resilencia local.   En situaciones de transformaciones como las que vive la Argentina,  la percepción y las expectativas[xx] pueden influir tanto como los factores económicos concretos.

¿Qué es la percepción? Es la forma en que se ven y entiende lo que sucede a nuestro alrededor y lo que decidimos que esos hechos significan. Las percepciones o bien pueden ser una fuente de fortaleza o de gran debilidad, para que la coyuntura no abrume, las ideas preconcebidas pueden resultar peligrosas. Siendo indispensable distinguir entre señales engañosas de las que no lo son, eliminando prejuicios o perspectivas sin consideración de elementos.

La economista Lorena D’Angelo, del AZ Group, mencionó en una entrevista que, aunque la caída de los precios en los últimos meses ha sido un factor importante, la presión sobre los mismos se ha incrementado debido a las buenas perspectivas productivas y a una gran cantidad de soja retenida por los productores. Como resultado, los productores se enfrentan a precios más bajos y a una mayor cantidad de mercadería sin vender, ya que esperaban una mejora en los precios o una reducción en los derechos de exportación por parte del Gobierno. Sin embargo, esa expectativa a corto plazo se ha desvanecido.[xxi]

           No caben dudas de que las erróneas perspectivas y falsas expectativas pueden llevar a las empresas al default, tal como está sucediendo. Esto ocurre porque las decisiones empresariales a menudo se basan en percepciones y expectativas sobre el mercado y las condiciones económicas futuras que simplemente no ocurren. Tomar decisiones basadas en información incorrecta trae desbalances financieros graves. Si una empresa percibe incorrectamente la situación actual del mercado, puede tomar decisiones equivocadas, como invertir en exceso o no tomar medidas necesarias para contrarrestar los efectos.[xxii]

Las expectativas equivocadas sobre futuras decisiones del gobierno pueden llevar a las empresas a una planificación financiera deficiente. Depender de cambios en políticas, como la reducción de impuestos, sin tomar acciones proactivas, puede resultar en decisiones financieras comprometedoras. Por ejemplo, asumir niveles de deuda más altos de los que pueden manejar o no reservar suficiente capital para tiempos difíciles. Una reacción tardía a los cambios de mercado también puede resultar comprometedor. Si los productores son demasiado optimistas, pueden tardar en adaptarse a condiciones adversas, agravando así sus problemas financieros.[xxiii] Además, el proceso productivo incluye variables que el productor no puede optimizar, como los derechos de exportación (DEX) y la logística, que consume una parte significativa de lo producido.

El problema no examinado a fondo es que los productores ahora deben empezar a pagar sus deudas, pero como no están vendiendo, se ven obligados a solicitar refinanciaciones. Se desconoce el nivel de endeudamiento o riesgo crediticio que tienen, al punto de que algunas calificadoras de crédito consideran que esta situación podría generar mayores casos de estrés financiero en el sector. Esto afecta a las empresas que suministran insumos agrícolas, ya que enfrentan una disminución en las ventas y deben ofrecer financiamiento a los productores. Estas empresas terminan actuando como si fueran bancos, aunque no lo son, porque han tenido que financiar sus ventas a productores que no vendían.[xxiv]  

 6. Conclusiones

En un contexto sin inflación y con precios bajos, las dinámicas y reglas de juego para los actores del sector agrícola cambian significativamente. Según la teoría del proceso creativo de Schumpeter,[xxv] esta situación haría más evidentes los problemas estructurales y operativos del sector, llevando inevitablemente a algunas empresas a la quiebra o a procesos de reestructuración financiera. Este fenómeno, conocido como "destrucción creativa", es inherente a los ciclos de negocio y la inversión en un sistema capitalista, donde la innovación y la adaptación son clave para la supervivencia. Mientras algunas empresas se adaptan y prosperan, otras no logran superar los desafíos y terminan desapareciendo, abriendo espacio para nuevos actores y tecnologías innovadoras.

La gestión financiera ordenada y la eficiencia operativa son herramientas esenciales para las empresas agrícolas en Argentina, especialmente en un contexto de retenciones y fluctuaciones del tipo de cambio y donde la economía está en transición permanente. La forma en que una empresa maneja sus finanzas, incluyendo cómo se protege contra las fluctuaciones del tipo de cambio y cómo maneja las retenciones, es una causa endógena que puede determinar su estabilidad o inestabilidad financiera.

Si una empresa no es eficiente en su operación diaria, los impactos negativos de las retenciones y el tipo de cambio, sumado a otros factores como el climático, pueden en el tiempo ser más pronunciados, llevándola a dificultades financieras significativas hasta tal punto que entran en default. Los errores propios no pueden ser atribuidos a una política económica determinada; como decía Friedrich Hayek, cada individuo es responsable de sus propias decisiones y acciones en el mercado, y el éxito o fracaso depende en gran medida de su capacidad de adaptación y eficiencia.

 

Carlos Alberto Ferro

carlosalbertoferro@uda.edu.ar

Enero 2025

https://www.linkedin.com/posts/especialista-derecho-insolvencia_incumplimiento-no-es-cesaci%C3%B3n-de-pagos-activity-7281306547689787392-t_vH?utm_source=share&utm_medium=member_desktop



[i] Argentina es el tercer exportador mundial de alimentos, y el sector agrícola representa el 15,7% del producto bruto interno (PBI) y el 10,6% de los ingresos tributarios de 2021. Sin embargo, en los últimos años el país ha ido perdiendo participación en los mercados internacionales, lo que genera preocupación por la competitividad del sector Banco Mundial. (2024, junio 4). Agricultura argentina: Hacia un sector agroalimentario más competitivo, inclusivo y resiliente. Banco Mundial. Sitio web: https://www.bancomundial.org

[ii]  Según el periódico on line infobae, “…por un lado, están los agroquímicos, con algunos puntuales, de hecho, y por otro problemas de apalancamiento financiero que pueden tener otras empresas del sector agrícola” Boettner, (M.) “Mas dudas financieras en el agro…” 2/01/2025

[iii] Eugenio Irazuegui, de Zeni, explicó queen el año la soja ha retrocedido más de US$115 por tonelada, es decir, un 24,3% medido en dólares corrientes” en Vázquez, (P.) La nación, “Tormenta perfecta el combo de precios bajos costos elevados y apreciación del tipo de cambio” sitio web: lanacion.com.ar 1/01/2025

[iv] Los dos commodities agrícolas que más brillaron a lo largo de este año fueron el cacao y el café. Entre tanto el que peor se movió fue la soja en los mercados internacionales, un insumo clave para muchos países de la región. Fuente: Bloomberg, 30/12/2024, “Conozca los commodities ganadores del 2024”  https://www.bloomberglinea.com/

[v] Nota: Hay que considerar ciertos aspectos de la historia económica de algunos países de Sudamérica. Argentina: ha pasado por numerosos ciclos económicos, incluyendo períodos de auge y crisis. Durante el auge de la soja y el maíz en los años 2000, Argentina experimentó un crecimiento económico significativo, pero también ha enfrentado crisis severas, como la crisis de 2001-2002, que resultó en una gran recesión y alta inflación; Brasil: también ha tenido ciclos económicos marcados por altos y bajos. En la década de 1970, el país experimentó un auge económico conocido como el "Milagro Brasileño", seguido de una crisis económica en la década de 1980. En los últimos años, Brasil ha enfrentado desafíos económicos, incluyendo recesiones y altos niveles de inflación; Chile: ha tenido un historial de estabilidad económica en comparación con otros países de la región, pero también ha enfrentado desafíos. La crisis económica de los años 1980, conocida como la "Gran Recesión Chilena", fue un período de baja crecimiento y alta inflación. Perú: Perú ha experimentado ciclos económicos similares, con períodos de crecimiento impulsado por la exportación de minerales y otros productos, seguidos de crisis económicas debido a la volatilidad de los precios internacionales y problemas internos.

[vi]  La Nación, 17.05.2024 “Los costros de producción están por encima del 7% promedio de los últimos cinco años”  en www.lanacion.com.ar

[vii] Erize, (E.), 21.12.2024 “El panorama de precios para el 2025 obliga a diferenciar escenarios por productos” en www.lanacion.com.ar

[viii] Zufiria, J., 1.01.2025. El País ”¿El fin de la decadencia en Europa? web site: elpais.com.es

[ix] Vázquez, Pilar ob. cit.,

[x] Mendiondo, A, 20.12.24 “Crisis sin precedentes: la inédita depresión que golpea al mercado de la maquinaria agrícola en Estados Unidos.” www.lanacion.com.ar  

[xi] En otras palabras, no se enfrentan ya a un incumplimiento aislado, sino a un estado de cesación de pagos, esto es incumplimientos regulares y permanentes en el tiempo. La falta de ingresos suficientes, la falta de control de costos y la mala administración de recursos agravan la situación financiera, aumentando el riesgo de default.

[xii] Bertello, F. 29.12.2024  “Temblor en el agro: el default de reconocidas empresas abrió una caja de Pandora y temen que haya más incumplimientos de compromisos” en www.lanacion.com.ar

[xiii] Incumplimientos de pagarés y defaults, como los registrados por Surcos, Los Grobo Agropecuaria y Agrofina, afectan la liquidez y la capacidad de los productores para financiar sus operaciones. Así el gobierno saque las retenciones, el campo no se salva de las demás variables. Hay que revisar todo, el costo del arrendamiento, las labores, los agroquímicos, la logística, error de stocks, todo pasa, cuando no hay inflación y precios bajos, salen a la superficie ciertos problemas.

[xiv] Bartoli, (M.) 28.12.2024, “La trama de dos defaults agropecuarios que desataron una crisis de confianza en el mercado sitio web: https://www.clarin.com/

[xv] El pagaré bursátil es una alternativa de financiamiento que utilizan las empresas para financiar su actividad, por medio de la cual un emisor (Empresa) promete pagar al beneficiario (Inversor) una suma determinada de dinero en una fecha cierta. Puede aplicarse tanto para necesidades de corto plazo como para financiar proyectos de inversión a más largo plazo, de hasta 3 años. Fuente: https://criteria.com.ar/

[xvi] https://assurcapital.com.ar/

[xvii] Bartoli, (M.) ver nota Nº XIII

[xviii] Nota: La combinación de márgenes de rentabilidad estrechos y la presión para reducir costos puede tener un efecto dominó en la economía local y nacional, afectando a proveedores, empleados y otros actores relacionados con el sector agrícola.

[xix] Nota: No se puede afirmar que todos los productores estén en una situación de insolvencia, quizás algunas empresas proveedoras del sector sí están sufriendo. Guardar soja u otro producto, implica posponer o cancelar consumos, lo cual afecta directamente a los proveedores, quienes deben capear de alguna manera la dislocación que está sufriendo la economía argentina. El modelo de negocio está cambiando, basta advertir que los precios de los commodities no son tan altos como hace algunos años atrás.  Es necesario ajustarse a esta nueva realidad y ello implica necesariamente un cambio de visión y perspectiva.

[xx] La expectativa es la creencia o la anticipación sobre lo que sucederá en el futuro, se basa en la información actual, las tendencias y las predicciones

[xxi] Vázquez, Pilar ob. cit

[xxii] Por ejemplo, si los productores agrícolas creen que los precios de la soja van a subir cuando en realidad caen, podrían aumentar la producción de manera insostenible

[xxiii] Boettner, (M.), 2.01.2025 “Mas dudas financieras en el agro…”https://www.infobae.com/

[xxiv] Esta situación empeora la crisis, ya que las empresas de insumos también enfrentan dificultades financieras y operativas, creando un ciclo de deuda y refinanciación que no necesariamente está relacionado con una política económica gubernamental. Rumi, (M.J.), 29.12.2024,”Analistas prevén que el default de empresas del agro afecte el crédito” www.lanacion.com.ar

[xxv] Schumpeter, J. A. (1942). Capitalism, Socialism and Democracy. Harper & Brothers.

domingo, 28 de agosto de 2022

AUMENTO DE RIESGO DE INSOLVENCIA SOBERANA: UNA AMENAZA PARA PAÍSES CON ALTOS NIVELES DE DEUDA Y LIMITADO MARGEN DE MANIOBRA FISCAL.

 







                  A consecuencia de los programas de estímulo fiscal implementados en los últimos años, se ha incrementado el riesgo de insolvencia soberana. Tomando como punto de partida la definición de crisis de deuda, las alternativas de tratamiento y la adopción de criptomonedas como moneda de curso legal para evitar situaciones de stress monetario, se analizan las amenazas que en la actualidad podrían desencadenarla.  Entre ellas se abordan, las crisis bancarias, el aumento en el precio de las materias primas, la producción de burbujas en criptoactivos y el impacto de la inflación. Factores que de manera aislada o de forma superpuesta, podrían desencadenar un episodio de default ante el creciente deterioro de las condiciones crediticias y una inadecuada gestión de la incertidumbre por parte de los gobiernos.   



I- LAS CRISIS DE DEUDA SOBERANA HAN VUELTO[1]

 

A las crisis de deuda se las define como episodios de stress en el acceso al financiamiento y atrasos significativos en el servicio de deuda sea de capital, interés o ambas. Se relaciona con eventos que provocan serias tensiones financieras sobre el costo marginal de nueva deuda, refinanciación de capital o intereses adeudados. [2]

              El impago soberano de deuda externa se da cuando un gobierno incumple con el pago de la deuda contraída con extranjeros.[3] Desde este punto, la crisis de deuda suele definirse no en base a la situación de inestabilidad financiera inicial, sino a la forma de resolución de estas. Las alternativas de solución diseñadas son las siguientes:

 

  • Readecuar el peso de la deuda a su real capacidad de pago (ajuste fiscal/reducción de emisión/ cambio de política monetaria).
  • Solicitar una reestructuración con amenaza de default. Combinación de ampliación de plazos de vencimiento (espera), reducción de capital adeudado (quita) y disminución de la tasa de interés.
  • Solicitar un paquete de asistencia financiera o rescate (bail outs) por una organización financiera de crédito.

 

La solución puede ser adoptando una de las variables (Tequila-México 1995), Sri Lanka (2022)[4]; las tres simultáneamente (Troika-Grecia 2012) o una sola de ellas, que, al fallar, da paso a otra de las alternativas (Blindaje [2000] – Megancanje [2001] y default [2001]- Argentina).

             La experiencia de los últimos años indica que todo rescate soberano tiene un costo mayor que aquel que se haga progresivamente y con tiempo para evitar un default (responsabilidad fiscal-medidas administrativas de reorganización).  Pero ello supone una rígida disciplina fiscal, plan de ahorros o control de gastos, que muchos gobiernos de corte populista no están dispuestos a realizar por los costos políticos que ello provocaría. Como señala Nassim Taleb, sólo te expones a lo improbable cuando dejas que te controle. Siempre controla lo que haces.

             Los profundos cambios en el mercado, las inestables oscilaciones seguidas por cortos periodos de estancamiento y la amenaza de una recesión, llevan a los especialistas a preguntarse si las crisis de deuda son un fenómeno de la crisis del capitalismo.  Más que crisis de capitalismo habría que referirse a un nuevo ciclo, que es transnacional y diversificado por una economía digital sin escala, lo que provoca   la interconexión de variables económicas globales en tiempo real y la influencia decisiva de los mercados financieros en las condiciones de los países.[5] Los mercados son como la naturaleza, están siempre en movimiento y desprecian la negligencia.

Las crisis económicas del S. XXI se caracterizan por no ser un fenómeno de estudio exclusivamente de la economía y finanzas, sino de la psicología y neurociencias. Tal es así que se sostiene que la recesión económica produce recesión psicológica, lo que lleva a la gente a tomar dos o más decisiones a la vez, por lo que tiene la mitad de las probabilidades de hacerlas bien.[6]

Las crisis financieras relativizan el concepto que se tiene de soberanía y frontera, surgiendo en escena nuevos actores y nuevos teatros de operaciones. Con los desafíos comerciales actuales se configuran, nuevos escenarios geopolíticos, donde la velocidad de los cambios echa por tierra modelos económicos otrora intangibles, véase la irrupción de las criptomonedas en las finanzas globales y su desafío para los Bancos Centrales [7] o lo que representa para el ecosistema cripto, la quiebra de plataformas de intercambio.

              A este punto de fricción se suma que muchas autoridades de los estados soberanos demuestran una inercia absoluta ante un entorno cambiante, fallando en los diagnósticos y decisiones para superar una crisis de deuda soberana. No se puede vencer lo que no se conoce, por eso resulta difícil para estas estructuras burocráticas, asegurar resultados en tiempos de incertidumbre. Por otro lado, de nada sirve al hombre lamentarse de los tiempos en que vive. Lo único bueno que puede hacer es intentar mejorarlos.[8]

                Incertidumbre es la falta de seguridad o de certeza sobre algo, especialmente cuando crea inquietud. ¿Cuál es la preocupación en estos momentos a nivel global desde lo económico? La inflación y las distintas políticas adoptadas por los bancos centrales para controlar el alza de precios. Ese objetivo se transformó en una prioridad, que a su vez enfrenta otro desafío, las proyecciones sobre una recesión y sus efectos.

                  Siguiendo a Stephen R. Covey, en su notable trabajo sobre la incertidumbre,[9] se sostiene que cuatro son los peligros fundamentales en esta coyuntura: fallos en la ejecución del objetivo, crisis de confianza, pérdida de concentración y miedo omnipresente. Todas convergen en un escenario de crisis de deuda soberana, que no es más que otro capítulo de las diversas crisis del capitalismo.  

                

 






 Las diferentes perturbaciones que se observan en el campo económico no son fruto del azar, sino resultado de una lógica en la que se inscribe el funcionamiento del sistema financiero,[10] del cual las finanzas de los Estados no pueden escapar y se hayan bajo amenaza de un desequilibrio permanente.  Tal es así, que en los últimos tiempos se recurre a otros mecanismos o herramientas para evitar las crisis de deuda soberana, debido a los daños no solo económicos sino sociales que provocan. Cabe preguntarse ahora: ¿Serán las criptomonedas, la clave para evitar en el futuro, crisis de deudas soberanas?

                    La economía digital forma parte inexorable del ciclo evolutivo del capitalismo. Sin embargo, las fuertes oscilaciones producidas por este activo digital en los últimos meses amenazan esta iniciativa por su alta volatilidad. Tal es así que la fuerte caída del bitcoin ha puesto en aviso a Occidente y ha colocado al borde de la crisis de deuda soberana a El Salvador, que apostó por instaurar una criptoeconomía desde setiembre del 2021 y le ha dejado en manos de estas inversiones inestables.

Cabe considerar que El Salvador avanza en un proyecto de emitir bonos soberanos en criptomonedas: Bitcoin City.[11] El cual será financiado con la venta de esos bonos por un valor de U$S 1.000 millones. Sin embargo, al mes de mayo de 2022, no ha podido posicionarse en el mercado, lo que genera dudas de su sustentabilidad.

El bitcoin es la moneda de curso legal en el Salvador, aunque las finanzas públicas parecen no estar del todo firmes. La deuda soberana se hundió un 15% siendo superada solo por Ucrania.  Los bonos 2032 cotizan al 40% de su valor nominal, ello supone que inversores se preparan para el incumplimiento de deuda pública, que alcanza el 87% del PBI (2022).

 El país se haya en una transición hacia una economía basada en blockchain, que no está generando las expectativas esperadas. Toda una apuesta de riesgo. La baja de más del 50% en 7 meses en su cotización de bitcoin, confirman la alta volatilidad de este activo digital. Esto ha producido una merma del 28% de las reservas de El Salvador, que agravan los problemas de liquidez. Sin dudas, negociar las reservas del país desde un celular es más que complejo, por lo menos en estos tiempos.

 En otra publicación,[12] se sostuvo de manera retrospectiva, que el sistema financiero internacional ha sufrido mutaciones propias del progreso. Mas temprano que tarde, deberá adaptarse a la economía digital y los nuevos postulados económicos en desarrollo. La criptoeconomía impacta contra el marco de reglas, regulaciones y convenciones que gobiernan las relaciones financieras entre los países desde hace años. Para comprender el desarrollo real de un sistema monetario internacional se utilizan tres pruebas: ajuste, liquidez y confianza. Los criptoactivos están en ese proceso, como sucede en El Salvador.[13]

En la medida que el riesgo se vaya reduciendo, la cultura cripto se inserte en la comunidad de manera más avanzada y aumente la confianza, serán los consumidores quienes transformarán y adaptarán su uso en los distintos niveles económicos. Las rígidas estructuras financieras no podrán escapar de este destino. El manejo de datos cada vez más voluminoso que representa un desafío tecnológico, impulsará sin dudas el tráfico comercial

Esta tendencia se consolida con la información que señala a los grandes bancos de EE. UU, trabajando en silencio para integrar tecnología blockchain en el comercio y otros negocios. Sin dudas la percepción es que esta tecnología reconfigurará todos los servicios financieros,[14] por lo que el tratamiento de la deuda soberana en el futuro no quedará excluido de esta transformación.

El manejo de datos a hiperescala está estrechamente vinculado al éxito financiero.[15] Habrá que adecuarse por necesidad a una estrategia en el rediseño del tratamiento de datos. Como sucede con todo cambio tecnológico al comienzo de su implementación, este trae una serie dudas desde la seguridad hasta el rendimiento. Si esta perspectiva está siendo adaptada por las empresas y bancos por una cuestión de supervivencia, los gobiernos también deberán emularlas.

 



Es que al igual que las empresas, los gobiernos siempre se ven obligados a confrontar con ciertos tipos de cambios. No ya de manera separada a los provocados por el mercado y la tecnología por separado, sino que ahora deben gestionar los producidos por el mercado tecnológico y la economía digital en forma conjunta. En la velocidad de reacción frente a estos desafíos se encuentra la ventaja en la gestión de la deuda soberana.

Igor Makarov, profesor de finanzas de la London School of Economics (LSE) cree que el dinero y los activos digitales formarán parte del futuro de las finanzas y su eficacia dependerán en gran medida de su diseño.[16] Como sucedió con la industria automotriz, solo será cuestión de tiempo que los activos digitales lleguen a ser radicalmente diferentes a lo que se ha conocido y transformen a los consumidores, quienes demandarán nuevas habilidades y usos digitales.

Un punto en lo referente a su diseño y aplicación se encuentra en si las criptomonedas se negocian o no como valores. Por estos días los exchange, como “Coinbase”, se enfrentan a investigaciones por parte de la SEC. Las cuales giran en torno a si permitió indebidamente a los inversores en EE. UU negociar activos que debieron haber sido registrados como valores.[17] Este aspecto no menor, podría definir si las plataformas de intercambio tendrían que registrarse o no en la bolsa en ese país. Todo un rediseño en el andamiaje y percepción por parte de los inversores del ecosistema cripto.

Coinbase Global Inc., reportó una pérdida trimestral mayor a la esperada a principios del mes de agosto. Un efecto más de que los inversores se rehúsan, por lo menos de forma temporaria, a operar con criptomonedas. Esta percepción se confirma con el dato de que el comercio institucional de este activo cayó un 46%,[18] provocando serios desequilibrios financieros en las plataformas de intercambio, muchas de las cuales han solicitado la protección de la ley de insolvencia. La desconfianza duplica el costo de invertir y hacer negocios.

                    La comunidad global está presenciando otra aplicación de la teoría de la evolución biológica por selección natural de Darwin, que definió la evolución como "descendencia con modificación",[19] pero aplicada a la economía digital y los criptoactivos. En varios puntos del globo se intenta remediar los desastrosos efectos económicos y sociales que las insensatas políticas de improvisados gobiernos producen en las comunidades. Puede preguntarse sobre esta situación a los ciudadanos de Argentina o de Sri Lanka. 

Mas allá de la mala nota crediticia para El Salvador, por sus perspectivas negativas como consecuencia de la deuda externa y financiera, su apuesta merece una detenida observación. [20] El gobierno tiene vencimientos de deuda por valor de unos U$$ 800 millones en enero del 2023. Deberá entonces tomar medidas correctivas fiscales y analizar prudentemente las distintas alternativas de liquidez para cumplir sus compromisos y reducir su carga de deuda soberana. Sin dudas avanzar a la velocidad de la confianza es un gran desafío para las autoridades ese país, quienes deberán demostrar y comunicar en debida forma la constancia y excelencia por su objetivo, independientemente de la situación y las críticas.

 Realizar ajustes fiscales para generar confianza en los inversores y evitar expectativas negativas es lo que la gran mayoría de los organismos de crédito advierten al Salvador. Inclusive, el FMI ha instado al país a dar marcha atrás con este programa de critpoactivo como moneda de curso legal por su falta de respaldo. En caso negativo o de reticencia, condiciona de forma excluyente los préstamos ante un default.

Sin dudas la estrategia de adoptar el activo digital como moneda de curso legal para evitar la devaluación e inflación por parte de ciertos países, está en pleno desarrollo y adaptación. Se evaluará en los próximos meses cual es la campana que suena más fuerte. Bien se señala que, en los momentos difíciles, la victoria depende de que la ejecución entre medios y fines sea muy precisa.

 

 

2.     AMENAZAS QUE PUEDEN DESENCADENAR EL IMPAGO DE LA DEUDA SOBERANA

 

                         Algunos autores señalan que la causa principal en la  morosidad de pago de un país está más en su voluntad, que en su capacidad.[21] Sin embargo en esa apreciación se está dejando de lado un aspecto insoslayable que se encuentra presente en la mayoría de los países deudores y es que aquellos que declaran su default lo hacen por imposición de las circunstancias financieras, políticas y  sociales (crisis cambiaria, bancaria, etc.) por cuanto no tienen capacidad de pago, esto es, se encuentran imposibilitados de seguir adelante con el endeudamiento público.[22]

                         Así como en materia económica existen ciclos, en materia de default soberanos también los hay. Existen ciclos de impagos de deuda externa, asociados a múltiples condiciones; entre los parámetros considerados se señala la alta incidencia de las crisis bancarias con los impagos de deuda externa,[23] que comenzaron a aumentar con el inicio de la primera guerra mundial. Sin embargo, otro factor decisivo, es la arrogancia de gobiernos que les impide tomar en cuenta los cambios básicos que vienen teniendo lugar en el mercado.

                         Son complejos los canales por los cuales se puede desatar un episodio de estrés de deuda soberana. Por citar algunas de esas amenazas, distinguimos:

 

a)                 Las crisis bancarias

 

                                          Este fenómeno deprime el crecimiento mundial y tiene un gran efecto contagio, indicando un posible aumento de impagos soberanos y potencial aumento de la inflación.[24] Los países que sufrieron profundas crisis bancarias a principios de la década pasada, también incurrieron de manera sostenida en grandes déficits en cuenta corriente en la antesala de la crisis: Islandia, Irlanda, España.

                                          Los problemas de los bancos no se desprenden de sus pasivos, sino de un prolongado deterioro en la calidad de los activos.  Si existe alta exposición del sector bancario a la deuda del gobierno, ante un evento de default soberano, es muy probable que el activo de los bancos se vea deteriorado (Sri Lanka, Ucrania, Rusia 2022.[25] A veces la soberbia torna invisible los cambios necesarios en la coyuntura o lo que es peor, la ideología frena toda adaptación a la transformación que el mercado provoca.

              


   Un ejemplo de lo expuesto sucedió con la caída en los precios de la vivienda en EE. UU durante el año 2007/8, con la crisis subprime. Crisis financiera provocada por desconfianza crediticia e impago de activos sujetos a hipotecas de alto riesgo, que se originó en ese país y luego se extendió a un conjunto de economías.

              Se advierte que los activos tóxicos o basura, ante una burbuja caen en impagos. La situación puede ser provocada por distintos factores, por ejemplo, bajos tipos de interés que propician un endeudamiento masivo y especulativo o concesión de préstamos a personas de escasa solvencia. No se mide el riesgo que aumenta ante la liquidez que se desvanece. Cualquier señal de alarma genera una corrida que pone al descubierto la fragilidad de esa clase de activos y expone a los bancos a la desconfianza y hasta su desaparición.

               Otro factor además de los activos, puede ser un aumento considerable en el número de bancarrotas del sector no financiero por falta de liquidez o un aumento de la tasa de morosidad en créditos vencidos. Esto demuestra por regla general que los tenedores de activos financieros no saben demasiado de la institución a la cual han prestado su dinero.[26]

      Algunos informes revelan[27] que, en la actualidad, crece la exposición de la industria de prestamistas de hipotecas en EE. UU a una nueva ola de quiebras por la ralentización en el mercado inmobiliario, que se agravaría con una recesión y la suba de tasas de interés de referencia dispuestas por la Reserva Federal de ese país.   Sin dudas el clima en este sector no es el mejor y lo peor estaría por llegar.     

 

a)        Aumento de las materias primas a escala mundial.

 

                              Este fenómeno económico, en el contexto actual, obedece a diferentes causas. A consecuencia del aumento de la tasa de interés de la Fed, o el BCE, entre otros, se produce una caída de las monedas o depreciación monetaria. De esta manera, se encarecen el pago de alimentos y otros productos importados, cayendo el consumo.

 Esto es especialmente preocupante en un momento en que los cuellos de botella en la cadena de suministro y la guerra en Ucrania ya han interrumpido los envíos de cereales (trigo) y fertilizantes. La situación provoca un aumento en los precios de los alimentos y la energía en todo el mundo a niveles alarmantes,[28] a la vez que perturba a sectores como la agricultura y amenaza la nutrición en gran parte del mundo.[29]

El ministro de economía alemán, Robert Habeck, señalo:” Los tiempos de energía barata a partir de combustibles fósiles ha terminado” y esto está provocando una etapa de adaptación en la economía mundial, donde la solvencia privada y pública se verán amenazadas, así como otras variables económicas y sociales. Los países que no adviertan estas señales de cambio y tomen decisiones en la dirección adecuada, podrán encontrarse en breve ante una situación de insolvencia soberana.

 Se atraviesa un ciclo de crisis superpuestas. A la provocada en los escases de materias primas y aumento de la inflación, la inseguridad alimentaria plantea fuertes divergencias en el mundo. Algunos países como la India han decidido prohibir las exportaciones de trigo, por el alza de los precios. Pudiendo el gobierno emitir un permiso especial para exportar trigo a países que estén en riesgo de sufrir de escasez alimentaria.[30] Estas medidas de corte proteccionistas podrían incrementarla.

 


La inseguridad alimentaria es la ingesta insuficiente de alimentos ya sea en forma transitoria, aguda, estacional o crónica. Tiene efectos graves para la salud y el desarrollo de las personas quienes no pueden mantener una vida sostenible. Está presente en forma endémica en muchos países del mundo.[31] Este trastorno social y que afecta el desarrollo, se encuentra agravado por la crisis en Ucrania, cambio climático, las medidas de los países para controlar la inflación y la propia decidía de los gobiernos que no prestan atención adecuada a esta problemática.

La tensión social, el riesgo de desnutrición y la escasez de alimentos que tienen gran impacto social y económico, requiere atención por parte de la comunidad internacional. No se puede perder de vista el objetivo. En consecuencia, los gobiernos están frente a la posibilidad de adoptar políticas fiscales agiles para enfrentar el aumento de materias primas y alimentos; que, de no controlarse, pueden incidir de manera negativa en los niveles de deuda y hasta acrecentar una guerra comercial.

A partir de la pandemia en el año 2020 las medidas fiscales extraordinarias dieron lugar a un aumento de déficit fiscales y deuda pública. Niveles que se ven aumentados por la coyuntura global de inflación, inseguridad alimentaria y riesgos geopolíticos. Los costos de endeudamiento soberano aumentan la vulnerabilidad de la deuda, que debe ser manejada en este contexto crítico como si fuera “material inflamable”, con mucha prudencia.

 El impacto de esta situación será diferente en los países. Porque los de menos ingresos sufrirán los perjuicios a mayor velocidad que los de altos ingresos. ¿La razón? Los primeros dependen en gran medida de la importación de energía y alimentos que se vuelven más caros.[32] En estos países aumenta el riesgo de sobreendeudamiento y, por ende, de impago de deuda soberana.

Por eso algunos autores de gestión[33] subrayan que la confianza afecta siempre a dos resultados cuantificables, la velocidad y los costos. El costo de la desconfianza es muy elevado. Si esta disminuye, ralentiza todo hasta llegar a la parálisis. Como sucede en la economía argentina, que transita una democracia intervenida con escasas medidas, que lejos de solucionar los problemas económicos, los agravan.

 Los gobiernos deberían tomar nota y no precipitarse, porque en contextos como el actual de alta vulnerabilidad, la confianza es esencial para evaluar, tomar decisiones y lograr mejores resultados. Sri Lanka dio un claro ejemplo de lo señalado, donde la ciudadanía remarcó que está dispuesta a sufrir quizás muchas privaciones, pero no de alimentos sin importar las causas que la generan. Ese cambio social exige una profunda reflexión, en especial por los motivos subyacentes que la provocaron, las cuales pueden replicarse por sus condiciones en otras latitudes.

 

c) Burbujas en el precio de los activos.

 

                           Podría significar la antesala a una crisis bancaria, como sucedió con la crisis subprime primero y luego con la restricción crediticia del año 2008. Para contemplarlas se precisa cierta distancia. Como dice el refrán, aquel que quiera contemplar un huracán, lo primero que debe hacer, es no ser arrastrado por él.[34]

 La economía mundial estaba saturada de crédito fácil por aquellos años, lo que condujo a un gran aumento en el precio de activos, como casas y acciones; en efecto, había surgido una burbuja que, como todas, tarde o temprano, acabaría por estallar. Eso de por sí era muy grave, pero lo que empeoró la situación fue la falta de una regulación adecuada sobre la manera en que los bancos y las instituciones financieras administraron estos flujos de crédito barato, llamados activos tóxicos.[35]

  Algunos operadores financieros, sostienen que la baja en la cotización de las criptomonedas durante el año 2022:  50% en 7 meses (2022),[36] también tiene una lectura de criptoburbuja.

   En un contexto donde los inversores ante la incertidumbre deciden volar hacia otra calidad de activos, queda en evidencia la “inestabilidad” de las criptomonedas. Provocando entre otros efectos, además del pánico inversor, el desplome de alguna de ellas como Terra U$S Luna (100% en 24hs)[37] lo que provocó que unos $40.000 millones se esfumaran de la noche a la mañana[38] y afectara el sistema cripto.

Las burbujas en general son algo negativo para la confianza del mercado. Mucho depende también del contexto en la cual esta se desarrolla, como por ejemplo si la inflación de la burbuja ha ido acompañada de un gran aumento en el apalancamiento por quienes compran los activos inflados.[39] Cuando ésta explota genera pérdidas cuyo calibre depende de la onda expansiva, el grado de apalancamiento y del tiempo en que el mercado procesa el desequilibrio.

Con la caída de varias plataformas de intercambio cripto, está por verse el volumen de ese apalancamiento y de qué manera puede transferirse el riesgo desde ese sector de la economía digital al bancario y financiero. Quizás sea oportuno verificar si las instituciones bancarias tienen un caballo de troya en sus activos. Que tal como lo hemos señalado, por su alto grado de exposición y degradación, pueden generar una crisis bancaria.




Quizás se asiste al momento en que la liquidez que generan estos activos digitales ya no es suficiente para amortizar las montañas de deuda en que incurrieron para comprarlos. La pérdida continua en los activos especulativos motiva que los bancos o quienes prestan el dinero reclamen los préstamos, lo que provoca su colapso.[40]

Así como en algún momento varios consumidores e inversores se apalancaron en el auge de la vivienda (2007), bien podría compararse dicha situación, a la que transitan las plataformas critpo hoy. Muchas de las cuales en los últimos meses han recurrido a la bancarrota para sanear sus activos. De forma reciente lo hizo el Exchange de criptomonedas “Nuri” con sede en Alemania, quien se declaró insolvente.[41]

Las burbujas solo son una gran preocupación en la medida que sus efectos se extiendan a sectores y actores claves de la economía y expongan un alto grado de apalancamiento. En la medida que el sistema financiero y el universo cripto confluyan en uno solo, los ataques especulativos serán mayores y dependiendo de su duración y expansión, provocaran burbujas primero y grandes crisis económicas después. Para que estas tengan lugar, no se requiere exclusivamente de elementos exógenos, muchas son provocadas por la misma dinámica endógena del sistema.

El economista Hyman Minsky, explicaba que la propia estabilidad conduce también a la inestabilidad.[42]   El sistema financiero oscila entre la robustez y la fragilidad, esa oscilación es parte integrante del proceso que genera los ciclos económicos. En determinados momentos son impulsados velozmente por actores o activos que le imprimen mayor vértigo a la oscilación, sin dudas la aparición de las criptomonedas es un acelerador de ese movimiento.

En otras palabras, las mismas condiciones del ecosistema cripto empiezan a incrementar el riesgo de inestabilidad en las plataformas de intercambio. Riesgo, que se ve potenciado, por un contexto global de recesión e inflación. Por ello el caso de “El Salvador” requiere ser analizado por ser potencialmente posible, en el contexto actual, el primer país en sufrir una crisis de deuda soberana cripto. Con razón decía Charles Kindleberger, que, en los buenos tiempos, los inversores asumen riesgos, hasta que asumen demasiados.

    

d)           Proceso inflacionario.

 

Es común que las condiciones de inflación empeoren después de un impago externo. Los impagos son sumamente sensibles a los ciclos mundiales en el flujo de capital.[43] Cuando este se desploma abruptamente un número mayor de países se ven orillados a cometer un impago; Argentina cayó en impago de su deuda soberana en 1951, 1956,1982 ,1989 y 2001.  

Al momento de desarrollarse el presente trabajo el FMI advierte al gobierno argentino[44] que el alza de precios debe ser controlado, porque no hay plan económico posible que pueda instrumentarse ante la dislocación grave de los índices económicos. Después de todo, la inflación es un impuesto.      

                         La intolerancia a la deuda es el síndrome que lleva a los gobiernos con estructuras frágiles a ver en el endeudamiento externo un atractivo recurso para evitar decisiones antipopulares sobre gasto público y recaudación fiscal; confiarse solamente en los ratios e índices económicos no son suficientes para un acertado diagnóstico sobre la salud de la economía. El pronóstico global se agrava ante una política monetaria más estricta que inevitablemente tendrá costos económicos reales, en especial en países que demoran adoptar las medidas económicas necesarias. No se trata de una cuestión de cantidad, sino de velocidad en la toma de decisiones.

                     En este análisis merece particular atención la situación de la deuda en Italia,[45] quien lleva años con un déficit público crónico, sin anotar un solo año de estabilidad presupuestaria o superávit en sus finanzas públicas.[46] Si el costo de la deuda sigue aumentando esta impactara de manera negativa en las finanzas del país, por lo que controlarla se vuelve una necesidad con vistas al futuro del panorama global en materia de deuda soberana.

                           Cuando el mundo enfrenta históricos niveles de aumento en el costo de la vida y mucha incertidumbre en situaciones como la actual, provocada por la guerra en Ucrania, la apreciación del dólar hace subir el precio de los productos importados, lo cual genera la inflación. Es el impuesto a los pobres.[47] Sin embargo algunos gobiernos comprenden y otros no, que desear la acción de contener la inflación, supone una limitación. En ese sentido, todo acto realizado en miras a corregirla importa un sacrificio.

                           Uno de los caminos que tiene todo Banco Central, es aumentar o disminuir las tasas de interés para equilibrar, entre otras cosas, la inflación (nivel de precios en la economía). Así, por un lado, mediante el aumento de la tasa de interés se intenta reducir el acceso al dinero, ya que es más caro de obtener.[48] La inflación se agrava frente a la indiferencia por controlarla. ¿Por qué la obsesión de controlar la inflación?

                  Todas las instituciones emisoras del mundo han dado pasos en la dirección de subir las tasas de interés para enfrentarla y esa situación llevo al BCE al diseño de un instrumento para la protección de la transmisión de la política monetaria (TPI). Complemento de un conjunto de medidas que puede activarse para contrarrestar una desordenada dinámica del mercado que suponga una amenaza de fragmentación en la zona euro.

                   Es de destacar que el BCE tiene un margen acotado para subir las tasas de interés que la Reserva Federal en EE. UU no tiene. La entidad monetaria europea no puede subir de golpe la tasa porque ello podría provocar una crisis de deuda soberana en los países mas endeudados de la zona euro. Esa diferencia juega a favor de la moneda norteamericana impactando en la inflación y en el poder adquisitivo de los ciudadanos europeos, que deben pagar mas por la subida de precios. [49]

 


Merece atención que uno de los criterios que sirven de orientación para su aplicación, es que el país que lo requiera no esté sujeto a procedimientos de déficit y de desequilibrios macroeconómicos. De ello resulta la necesaria disciplina y responsabilidad fiscal y de no detenerse a contener el índice IPC de precios. ¿Cuándo se activa? Cuando hay diferencia no justificada en las primas de riesgo, lo que provoca que los créditos sean baratos en un país y caros en otros.[50] La prevención adecuada genera un beneficio en la gestión de crisis. 

                      Resulta que la alta inflación impacta en la deuda pública indexada. La causa de este desborde se encuentra en la expansión monetaria y en el déficit operativo del gobierno, que no adopta mecanismos de ahorro forzoso en el sector público. Si en este contexto se produce un alza en las tasas de interés para combatir la inflación a nivel global, sus efectos no tardan en impactar en aquellos países de estructuras económicas frágiles.

                  La inflación desbocada no solo representa un peligro en lo económico sino en lo social. Malestar que se profundiza a medida que se demoran las decisiones de cirugía mayor sobre las causas que la provocan. Pensar que la “estabilización” de precios se pude lograr con cambios de nombres y no de métodos de gestión y mentalidad, es una fantasía que profundizara los daños. En estos ciclos no es extraño observar cómo cierta burocracia estatal actúa con dolo eventual en materia económica, empujando al abismo a buena parte de la sociedad.

              Sin dudas, para evitar decisiones antipopulares que impacten en el electorado se maquillan índices y comunican cuestiones intrascendentes, mientras la moneda sufre fuertes devaluaciones y los sectores más vulnerables son abandonados a su suerte. Al parecer, los privilegios se deben custodiar a toda costa.  Esto se observa en Argentina, país en donde la inflación es 10 veces a la del promedio mundial, lo que impacta en su deuda no solo interna sino externa, generando mayores posibilidades de impago soberano.

             Por ello resulta significativo que diversos Bancos Centrales del mundo adopten medidas de endurecimiento monetario y fiscal para enfriar la demanda de bienes, energía entre otros. Esto provocaría un freno o desaceleración del aumento de precios, tal como se vio reflejado en el informe del IPC de julio en EE. UU. Los mercados recibieron esto como una gran noticia, por cuanto se esperaba un índice de 0,2% de inflación, pero se registró un 0%. Esto demuestra que las decisiones correctas que identifican los riesgos en el momento oportuno y sin distracciones, aseguran resultados positivos.  

               

Carlos Alberto Ferro

Agosto 2022

 



[1] Se ha utilizado para el siguiente trabajo parte de la ponencia realizada por el autor y el catedrático Tomas Torres Peral, en oportunidad del Congreso Iberoamericano de Derecho Concursal, organizado por la Universidad Sapienza, Roma 15 al 17 de junio de 2022. Instituto Iberoamericano de Derecho Concursal (IIDC)

[2] Cosentino, Adrián, Sasa, Matías, Pablo Carrera Mayer, Fabian de Achával, Mariel Coretti, Fabian Dalló,” Crisis y reestructuración de deuda soberana” ed. Eudeba Argentina 2017 p. 221

[3] Reinhart, Carmen y Rogof, Kennet “Esta vez es distinto, ocho siglos de necedad financiera” ed. FCE 2011 p. 95

[4] Kristalina Georgevia, directora del Fondo Monetario Internacional, advirtió de que el reciente default de Sri Lanka debería ser una señal de advertencia para todos los países emergentes con altos niveles de deuda y limitado margen de maniobra fiscal. Paolo Rizzo, “Los países emergentes al borde de la bancarrota” en www.eleconomista.com.ar

[5] Soros, George; ob. cit.

[6] Stephen R. Covey, “Asegurar resultados en tiempos de incertidumbre…” Ed. Buenos Aires 2011 p.12

[8] Thomas Carlyle

[9] Stephen R. Covey, ob. Cit. p. 11

[10] Albert, Michel y Jean Boissinnat, “Crisis, Crac, Boom” ed. Planeta 1989 p. 10 y ss.

[11] Luis Alberto Peralta, “Así será Bitcoin City…” https://cincodias.elpais.com/ 10.05.2022

[12] Los interesados pueden consultar el trabajo realizado sobre “criptomonedas, deuda soberana y quiebra de plataformas de intercambio” publicado en LinkedIn y en el blog: www.derechoinsolvencia.blogspot.com - julio 2022

[13] Griselda Cavalieri y Lorena Bamonte, “Sistemas monetarios internacionales” Capitulo 2 Sistemas monetarios Internacionales en www.iri.edu.ar

[14] Yom Farley, citado en “Mientras Crypto Slumps, Goldman Sach apunta aun Wall Street basado en Blockchain” publicado por Jonathan Han 22.08.2022 en www.wsj.com

[15] Eduardo Wassi, “Más allá del Big Data, el auge de la hiperescala” diario La Prensa, 18.08.2022 en www.laprensa.com.a

[16] Helen Partz, “Los críticos del “uno por ciento” de bitcoin siguen siendo positivos sobre el futuro de los activos digitales” en www.cointelegraph” 28.07.2022

[17] Stephen Kate, “La investigación de la SEC de EE. UU sobre Coinbase…” en www.cointelegraph 28.07.2022

[18] “Siempre se puede estar peor” Forbes digital en www.forbesargentina.com 9.08.2022

[19] https://es.khanacademy.org/

[20] “Mala nota para el salvador” en www.americaeconomica.com 2.06.2022 

[21] Reinhart y Rogoff ob. cit., p. 95

[22] El Estado necesita financiación para llevar a cabo sus políticas sociales y económicas, como así también aquellas actividades necesarias para el cumplimiento de sus objetivos. La deuda soberana es aquella que un Estado mantiene con sus acreedores; es la deuda pública que el soberano contrae (emite) para financiarse.  La crisis de deuda soberana, en general por el riesgo soberano de no pago, da lugar a operaciones llamadas de reestructuración de deuda

[23] Reinhart y Rogoff ob. cit., p. 98

[24]  Reinhart y Rogof ob., cit., 101 y 108.

[25] Cosentino, Adrián, y otros, ob. cit., p. 215

[26] Eatwell John, Lance Taylor, “Finanzas globales en riesgo” ed. Siglo veintiuno, Bs. As. 2005, p. 26 y ss.

[27] “Crisis de hipotecas en EE. UU” en ttps://www.lanacion.com.ar 18.08.2022

[28] “El aumento de las tasas de interés, obstaculizará las economías extranjeras” en https://noticiasporelmundo.com/  5/5/2022

[29] Por Peter S. GoodmanRuth MacleanSalman Masood, Elif Ince, Flávia Milhorance, Muktita Suhartono y Brenda Kiv, “La situación actual es la peor que hemos visto…” en enhttps://www.nytimes.com/ 18.05.22

[30] “India, prohíbe la exportación de trigo” en https://www.clarin.com/ 15.05.2022

[31] Accioncontraelhambre.org

[32] Jean-Marc Fournier, Vitor Gaspar, Paulo Medas y Roberto Accioly Perrelli, “Los gobiernos necesitan políticas fiscales agiles…” www.imf.org

[33] Stephen R. Covey, Bob Whitman, Breck Englad ob. cit., p 48

[34] Tomado de José Ortega y Gasset, quien señala que para contemplar son precisas frialdad y distancia entre nosotros y el objeto. El que quiera contemplar un torrente lo primero que debe hacer es no ser arrastrado por él. Francisco Martinez, “Frases célebres” ed. Edimat p. 16

[35] OCDE-UNAM (2011) ob. cit., pág.  25 y ss.

[36] “El precio del bitcoin se hunde…” https://www.cronista.com 10.05.2022

[37] Según medios especializados, el mecanismo de paridad falló y desencadenó una espiral que el algoritmo fue incapaz de frenar. Ver Ignacio Hermosilla, “Terra, Luna el desplome de las criptomonedas” en  https://www.biobiochile.cl/ 16.05.2022

[39] Paul Krugman, “Hay burbujas y luego hay burbujas” 25 de agosto de 2010 The New York Times

[40] Ainhoa Giménez, Bolágora “Momento Minsky, las teorías de un desconocido economista explican 21.08.2007 en www.eleconomistaamerica.com.ar perfectamente la crisis”

[42] ¿Qué es el momento Minsky? www.andbank.es 29.10.2014

[43] Reinhart y Rogof ob., cit., 106

[44] Rafael Mathus Ruiz, “Dura advertencia del FMI…” https://www.lanacion.com.ar/ 16.07.2022

[45] Es el segundo país con mayor endeudamiento público de la Unión Europea, 150% del PIB, sólo superado por Grecia. 

[46] Daniel Rodríguez Asensio, “Dependiente de la deuda y de la industria…” https://www.libremercado.com/  24.07.2022

[47] Andrés Marco Lou, “La inflación es el impuesto de los pobres” La inflación es el aumento generalizado y sostenido de los precios de los bienes y servicios de la economía de un país, durante un período de tiempo determinado. El resultado es que con la misma cantidad de dinero se puede comprar menos bienes y servicios que antes.

[48] www.revistamercado.do/economia/tasa-de-interes-vuelve-a-subir-

[49] “Las consecuencias de que el euro caiga bajo la paridad del dólar” en www.swissinfo.ch 23.08.2022

[50] Manuel Gómez, “BCE sube los tipos en 0,5 puntos…” www.elpais.com. 31.07.2022


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Créditos de imágenes por orden de aparición:

·         https://www.eleconomista.es/firmas/noticias/7350842/02/16/La-crisis-de-la-deuda-soberana-ha-vuelto.html

·         www.itpro.co.uk/business-strategy/28163/what-is-big-data-analytics

·         Un altro bluff del mercato inmobiliare americano (movimentolibertario.com)

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¿Rescatar o dejar caer? El dilema de la intervención estatal en empresas en crisis

    Por Carlos Alberto Ferro [i] 1. Introducción En Argentina y otros países de Latinoamérica, la persistencia de subsidios estatales,...