Mostrando las entradas con la etiqueta reclamación activos digitales. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta reclamación activos digitales. Mostrar todas las entradas

lunes, 20 de enero de 2025

Reclamando el futuro: acreedores y recuperación de activos en quiebras de criptomonedas

                                                        


 

Por Carlos Alberto Ferro

Profesor Universidad Aconcagua-Mendoza

 orcid.org/0009-0000-3478-9765

1.              Introducción

 La irrupción de las criptomonedas ha transformado radicalmente el panorama financiero global. Sin embargo, la quiebra de FTX,[i]  una de las mayores plataformas de intercambio, sacudió en el año 2022 los cimientos de este nuevo ecosistema y expuso las profundas lagunas existentes en nuestros sistemas legales de insolvencia. Las significativas pérdidas financieras de los inversores, la disminución de la confianza en el sector y la complejidad inherente a los activos digitales han subrayado la necesidad urgente de adaptar nuestros marcos regulatorios a esta nueva realidad.  

En un mundo cada vez más digitalizado, donde las transacciones se realizan a velocidades vertiginosas y las fronteras geográficas se difuminan, importa preguntarnos: ¿Están nuestras legislaciones y tribunales preparados para afrontar los desafíos que plantea la insolvencia en el ámbito de las criptomonedas ? La migración hacia un entorno digital ha introducido nuevos desafíos, como la valoración de activos volátiles y la complejidad de los contratos inteligentes. En este contexto, resulta imperativo elaborar nuevos conceptos jurídicos que permitan abordar la naturaleza única de los activos digitales y los mecanismos de consenso propios de las blockchains, garantizando así una adecuada tutela de los derechos de los acreedores.

El colapso de FTX, lejos de ser un caso aislado, refleja una problemática sistémica que afecta a todo el sector de las criptomonedas. Sin embargo, este evento también ha demostrado la capacidad de los sistemas legales para adaptarse a las nuevas realidades del mundo digital. La implementación exitosa de un plan de pago a los acreedores, mediante el cual se distribuyeron los activos recuperados a través de plataformas como BitGo y Kraken, es un hito significativo que demuestra que es posible construir un marco legal sólido para gestionar las insolvencias en el sector. Este logro, facilitado por una legislación ágil, una estructura y proceso adecuados, sienta un precedente positivo.

La experiencia adquirida en el caso FTX puede servir como referente para otras jurisdicciones que se encuentran en la tarea de desarrollar marcos regulatorios para las criptomonedas. Al analizar las lecciones aprendidas en este caso, es posible identificar las mejores prácticas para garantizar la recuperación efectiva de los activos de los acreedores. Sin embargo, es importante reconocer que el desarrollo de un marco legal integral para las criptomonedas es un proceso continuo que requiere una estrecha colaboración entre los reguladores, los operadores del mercado y la comunidad académica.

 

2.              Evolución de los modelos de negocio en criptomonedas: desde ICOs hasta Finanzas Regenerativas

 

En los últimos años, el mundo de las criptomonedas ha visto una serie de tendencias que marcaron su evolución y también sus desafíos. Las ofertas iniciales de monedas (ICOs)[ii] alcanzaron su auge entre 2017 y 2018, permitiendo a nuevos proyectos recaudar fondos de manera rápida y descentralizada. Sin embargo, muchas ICOs carecían de una base sólida, lo que resultó en varios fracasos y escándalos de fraude, sea por la falta de regulación adecuada o una mala gestión financiera, dejando a los inversores sin su dinero y generando una ola de desconfianza.

 BitConnect,[iii] fue una de las mayores estafas de ICO, usando un esquema piramidal. Colapsó en 2018, causando grandes pérdidas a los inversores. Centra Tech,[iv] ofrecía una tarjeta de crédito blockchain, pero fue acusada de fraude por la SEC en 2018. Los fundadores fueron arrestados y la empresa se declaró en bancarrota.  

A medida que la moda de las ICOs disminuía, los Tokens No Fungibles (NFTs)[v] emergieron como una nueva tendencia en 2021, permitiendo la creación y el comercio de coleccionables digitales únicos. Sin embargo, la especulación y la falta de regulación llevaron a una burbuja que rápidamente se desinfló, afectando a muchos inversores. Tal es el caso de Age of ZEN (AoZEN),[vi] este proyecto de NFT, operado por MyROAD, enfrentó acusaciones de "rug pull" (desaparecer con los fondos) y problemas con contratos y plagio de ilustraciones. MyROAD se declaró en bancarrota en febrero de 2023, y un tribunal   de Seúl aprobó la distribución final de los activos.

Por último, la tendencia del "Play-to-Earn"[vii] también capturó la atención, incentivando a los usuarios a ganar criptomonedas jugando videojuegos, pero muchos de estos proyectos no lograron mantener la sostenibilidad financiera, provocando insolvencias y pérdidas para los jugadores.

Mirando hacia el futuro, el panorama de las criptomonedas se está transformando con tendencias que buscan abordar problemas de sostenibilidad y adopción a gran escala. Sin embargo, es importante reconocer que estos modelos de comercio y tecnología, aunque digitales, no están exentos de enfrentar situaciones de insolvencia. A medida que la industria evoluciona, todos los modelos de interconexión, incluyendo las ICOs, siguen expuestos a los riesgos financieros y legales que pueden afectar su viabilidad a largo plazo.

La entrada de grandes actores financieros como BlackRock y Fidelity al mercado de criptomonedas, si bien aporta estabilidad, también intensifica la necesidad de marcos regulatorios sólidos. La rápida evolución de las tecnologías financieras y la complejidad de las estructuras de las finanzas descentralizadas (DeFi) han generado un vacío legal evidente, como lo demostró el colapso de FTX. La naturaleza intangible de los activos digitales y la dificultad para determinar la jurisdicción aplicable en casos de insolvencia subrayan la urgencia de adaptar las legislaciones existentes para garantizar la protección de los inversores y la estabilidad del sistema financiero.

 

3.              Caso FTX

 

 FTX, fundado por Sam Bankman-Fried (SBF) en 2019, fue uno de los exchanges de criptomonedas más grandes del mundo. Sin embargo, en noviembre de 2022, FTX se declaró en bancarrota debido a una serie de decisiones empresariales cuestionables y la falta de transparencia financiera. SBF manejó indebidamente los fondos entre FTX y su empresa hermana, Alameda Research, lo que llevó a una pérdida de confianza y una corrida de retiros masiva.

El colapso de FTX tuvo un impacto devastador en los inversores y clientes. Muchos perdieron grandes sumas de dinero, ya que los fondos estaban bloqueados en la plataforma. Además, el efecto contagio afectó a otras empresas del sector cripto, provocando una crisis de confianza generalizada. Las decisiones empresariales que llevaron a la quiebra de FTX incluyen la mezcla de fondos entre FTX y Alameda Research, la falta de auditorías externas y la falta de transparencia en los informes financieros.  

Las criptomonedas son activos digitales, que, al ser considerados bienes en muchos ordenamientos jurídicos, pueden ser objeto de reclamaciones en procesos de quiebra. Sin embargo, su carácter quirografario y la ausencia de un garante como un banco central con determinados depósitos las diferencian de otros activos tradicionales. No tienen privilegio. En este sentido, la doctrina del valor actual, que ha sido reconocida en algunos casos judiciales, representa un avance significativo.[viii] Al permitir que los acreedores reclamen el valor actual de sus inversiones, esta doctrina busca compensar las pérdidas derivadas de la volatilidad del mercado y garantizar una mayor equidad en los procesos de insolvencia.

No obstante, persisten numerosos desafíos. La dificultad de rastrear los activos digitales a través de múltiples blockchains, la complejidad de valorar estos activos en tiempo real entre otros,  son solo algunos de los obstáculos que deben ser superados para garantizar una protección efectiva de los derechos de los acreedores en el contexto de las criptomonedas. Abordaremos a continuación dos conceptos claves en estos procesos.

 

4.              De la reclamación y recuperación de activos digitales

 

Si entendemos la internet como una cooperativa de conexión global[ix] que transmite información en forma de bits, entonces podemos considerar a las criptomonedas como un nuevo tipo de bien digital que fluye a través de esta red. Las criptomonedas son monedas digitales que utilizan tecnologías de encriptación para asegurar las transacciones y controlar la creación de nuevas unidades.

A diferencia de las monedas tradicionales, no están controladas por ninguna entidad centralizada, sino que funcionan de manera descentralizada a través de una red de nodos que validan y registran las transacciones en un libro mayor llamado blockchain. Así, las criptomonedas representan una evolución del concepto de dinero, adaptado al mundo digital e interconectado de la internet. A partir de estos conceptos surge la necesidad de referirse a las plataformas de intercambio criptográfico que   cumplen un papel fundamental en este ecosistema.

Estas plataformas, también conocidas como exchanges, permiten a los usuarios comprar, vender y almacenar criptomonedas de manera segura y eficiente.[x] Actúan como intermediarios entre compradores y vendedores, facilitando las transacciones y proporcionando liquidez al mercado de criptomonedas. Cuando una plataforma de intercambio entra en un proceso como el capítulo XI del Código de quiebras de EE.UU, los afectados deben iniciar un proceso de reclamación de activos, similar a la verificación de créditos.

 Este proceso no es automático, por cuanto los activos de la empresa se liquidan para saldar las deudas. En ocasiones, parte de las criptomonedas pueden ser recuperadas. Los acreedores deben presentar una reclamación formal[xi] para participar en la distribución de estos activos. La asignación se realiza según la prioridad de cada deuda y el monto reclamado, bajo las pautas establecidas por el tribunal correspondiente.[xii] El reciente caso de FTX ilustra este proceso: el plan de reorganización aprobado prevé la distribución de aproximadamente 16.000 millones de dólares a los afectados. Por lo tanto, recuperación no es reclamación de activos. Se trata de dos etapas diferentes.

Recuperar,   es volver a tener lo que se había perdido. Es sinónimo de recobrar, rescatar.[xiii]  Desde el contexto que nos interesa, refiere a la posibilidad de que los inversores o acreedores recuperen parte o la totalidad de sus activos digitales, ya sea en forma de las criptomonedas originales o en su equivalente monetario. Reclamar,  es sinónimo de clamar, exigir una cosa o protestar contra ella. En el sentido propuesto,  es una solicitud formal que realiza un inversor o acreedor para recuperar los fondos que invirtió en dicha plataforma. Esta solicitud se presenta ante el tribunal que lleva a cabo el proceso   y tiene como objetivo determinar el monto exacto que se le adeuda y el orden en el que se recibirá el pago, si es que hay activos suficientes para cubrir todas las deudas.  

Sin perjuicio de estas aclaraciones,  el plan de reorganización de FTX ha sido objeto de diversas críticas. La principal objeción radica en que los reembolsos se calculan con base en los precios de las criptomonedas vigentes en 2022, lo cual ha llevado a que numerosos acreedores consideren que sus reclamaciones no reflejan adecuadamente el valor de mercado actual de sus activos. Por ello han manifestado su disconformidad, argumentando que se les está negando el derecho a recibir el valor justo de sus inversiones.[xiv]

En otras palabras, la elección de utilizar los precios de criptomonedas de 2022 tiene implicaciones críticas. Los reclamantes argumentan que esto es injusto, dado que los precios de criptomonedas han visto aumentos sustanciales desde entonces.  Bitcoin pasó de $15,000-$17,000 en noviembre de 2022 a aproximadamente $100,000 actualmente. Los acreedores verán una devaluación de sus tenencias.

Esto crea un precedente incierto para futuros casos, donde los reclamantes insinuados podrían enfrentar dificultades para obtener valoraciones actualizadas en un mercado altamente volátil como el de las criptomonedas. La ley de quiebras, tanto en EE.UU. como a nivel internacional, generalmente basa las valoraciones en la fecha de la quiebra, con algunas excepciones como los créditos laborales o hipotecarios, donde se consideran los intereses devengados hasta la fecha de pago. Esta discrepancia entre las valoraciones históricas y las actuales podría generar un aumento de las disputas legales en futuros casos de insolvencia en el sector de las criptomonedas, a medida que los acreedores buscan compensaciones que reflejen el valor de mercado actual de sus activos.[xv]

Más allá de las justas reclamaciones de los acreedores, este caso podría actuar como un catalizador para la revitalización del mercado de criptomonedas. La inyección de aproximadamente $2.4 mil millones de dólares, producto de los reembolsos, representa un impulso significativo para la liquidez del mercado. Además, desde una perspectiva psicológica, la recuperación de parte de las inversiones perdidas puede restaurar la confianza de los inversores, especialmente aquellos que habían sido afectados directamente por el colapso de FTX. Esta mayor confianza, combinada con la liquidez adicional, podría incentivar una mayor participación en el mercado y estimular el desarrollo de nuevos proyectos y aplicaciones basadas en blockchain.

Esto no es un dato menor. La recuperación de las pérdidas puede desencadenar un efecto anclaje en los inversores, quienes tienden a fijarse en su precio de compra original. Esta tendencia, combinada con la aversión a las pérdidas, puede llevarlos a reinvertir con el objetivo de recuperar su inversión inicial, a pesar de los riesgos inherentes al mercado de criptomonedas.[xvi]

Evaluar cómo un régimen legislativo protege a los acreedores, incluso con criptomonedas, es importante. Recuperar inversiones, como en el caso de FTX, puede generar confianza en el mercado al mostrar que hay cierta protección para los acreedores ante insolvencias. Además, promueve la estabilidad financiera general al asegurar que los recursos se redistribuyan adecuadamente entre las partes afectadas.  

 

  5. Pago a Acreedores a Través de BitGo y Kraken

 

 El proceso de pago a acreedores a través de BitGo y Kraken en el caso de FTX es un ejemplo de cómo se manejan las quiebras en el mundo cripto.   Los acreedores primero deben presentar sus reclamaciones ante el tribunal de quiebras, proporcionando la documentación necesaria para verificar sus deudas.   El tribunal verifica las reclamaciones para asegurarse de que sean válidas y determina la prioridad de cada acreedor.  Luego, los activos recuperados se distribuyen entre los acreedores según la orden de prioridad establecida. BitGo y Kraken, como plataformas de intercambio de criptomonedas, facilitan la distribución de estos activos.[xvii]

  Los acreedores reciben sus pagos a través de estas empresas, que manejan la transferencia de fondos de acuerdo con el plan de reorganización aprobado por el tribunal. Según los términos del Plan, el 98% de los acreedores de FTX por número recibirán aproximadamente el 119% del monto de sus reclamos permitidos dentro de los 60 días posteriores a la fecha de vigencia del plan, sujeto a los requisitos de conocer a su cliente y otros requisitos de distribución.[xviii]

BitGo[xix] es una plataforma de gestión de activos digitales que ofrece servicios de custodia, préstamos y trading. Fundada en 2013, es conocida por su seguridad y soluciones escalables para grandes instituciones. En el caso de FTX,  fue seleccionada para actuar como custodio, asegurando que los activos se manejaran de manera segura y conforme a las regulaciones.  La compañía facilitó la distribución de activos a los acreedores, proporcionando una infraestructura confiable para la gestión y transferencia de criptomonedas.

Kraken[xx] es una plataforma de intercambio de criptomonedas con una reputación establecida desde su fundación en 2011. Colaboró con el tribunal para asegurar que los activos se distribuyeran de manera justa y eficiente a los acreedores, utilizando sus servicios básicos y experiencia en el manejo de grandes volúmenes de transacciones.

Para recibir los reembolsos iniciales, los acreedores de FTX deben completar los trámites fiscales necesarios y registrarse en las plataformas designadas, BitGo o Kraken. Los pagos se efectuarán a partir del 3 de enero, siempre y cuando los créditos no hayan sido transferidos a terceros. En caso de transferencia, el pago se realizará al nuevo titular registrado. Además, se establece un período de 21 días para presentar posibles objeciones antes de procesar los pagos definitivos. Los acreedores pueden optar por recibir reembolsos a través de transferencia bancaria en USD o en stablecoin. Gran parte de los fondos acumulados proviene de demandas contra otros exchanges y plataformas, y se espera que en los próximos meses se reciba más información sobre los reembolsos para otros grupos de acreedores.

 

 6. Conclusión

 Una legislación de quiebras consolidada, pero a su vez adaptable, es fundamental para garantizar la protección de los acreedores y fomentar un entorno económico estable que de ninguna manera puede desentenderse de los usos y costumbres de los inversores y consumidores en tiempos digitales. En el contexto de los criptoactivos,[xxi] la brecha entre la tecnología y el derecho se amplía, exigiendo una flexibilidad constante de los marcos legales ante la rápida evolución digital. Si bien los criptoactivos presentan características únicas, su creciente integración en la economía global los convierte en un elemento central en los procesos de insolvencia.

 Para abordar esta realidad, es necesario diseñar legislaciones que reconozcan la naturaleza de estos activos y que permitan su recuperación efectiva en el menor tiempo posible. Por eso se considera, referenciando a Costa,[xxii]  que se encuentra en crisis el derecho creado por el legislador que no observa la realidad y desconoce o ignora el arraigo de los usos y costumbres digitales. No podemos ponernos a buscar objetivos abstractos para nuestra sociedad en este ámbito; debemos tomar decisiones basadas en un análisis riguroso de las consecuencias y costos de las diferentes opciones. Todo proceso concursal que se diseñe debe partir de la realidad económica y la forma en que funcionan los mercados hoy, pues esto determinará las metas que alcancemos mañana.

                    Reclamar el futuro, implica no solo la recuperación de activos, sino también la construcción constante de un ecosistema legislativo y financiero más sólido y confiable que acompañe las transformaciones de la economía.  La criptografía, con su lenguaje técnico y preciso, forja un puente entre las legislaciones y los algoritmos digitales, generando un nuevo léxico que debe ser comprendido y desarrollado para garantizar la seguridad y tutela crediticia de las transacciones en el mundo virtual. En última instancia, es a través de un enfoque pragmático y basado en la evidencia que podremos construir un futuro donde la innovación tecnológica y la estabilidad financiera coexistan de manera armoniosa con la ciencia del derecho.

 

Carlos Alberto Ferro

carlosalbertoferro@uda.edu.ar

Enero 2025

https://www.linkedin.com/posts/especialista-derecho-insolvencia_reclamo-y-recuperaci%C3%B3n-de-criptomonedas-activity-7285814413918441472-fmY4?utm_source=share&utm_medium=member_desktop

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



imagen: generada por IA de copilot a partir del titulo consignado

[i] En el caso de FTX, a partir del 3 de enero de 2025 entró en vigor el plan de pago, gestionado a través de las plataformas BitGo y Kraken, permitiendo a los acreedores comenzar a recibir sus pagos. La legislación de quiebras de EE.UU. respondió a las exigencias del proceso y, gracias a su elasticidad, instituciones y a los recursos humanos disponibles, supo adaptarse a la situación de insolvencia digital de una plataforma de intercambio criptográfico, una lección que otras legislaciones deberían aprender.

[ii] Oferta Inicial de Monedas (ICO) o Initial Coin Offerings (en inglés) es un método de recaudación de fondos comúnmente utilizado en la industria de las criptomonedas donde nuevos proyectos o startups emiten tokens digitales o monedas a inversores a cambio de financiamiento. Estos tokens suelen representar algún tipo de utilidad o propiedad dentro del ecosistema del proyecto. Las ICOs ganaron popularidad como una forma para emprendedores y desarrolladores de recaudar capital de manera rápida y eficiente sin los obstáculos regulatorios asociados con métodos tradicionales de recaudación de fondos como las Ofertas Públicas Iniciales (OPI). Fuente: https://cryptomercury.net/

[iii] La plataforma consistía en el intercambio de Bitcoin por Bitconnect, este intercambio, generaba grandes ganancias. Pero al no cumplir con los pagos, las cosas empezaron a complicarse.  Según informes, la SEC acuso en el año 2021 a aquellas personas que operaban como Influencers, es decir aquellas personas que prestaban su imagen para difundir el producto, y recibían comisiones por sus interacciones.  Un modelo que no ha perdido vigencia por cuanto las redes sociales son la principal forma de captación de inversores vulnerables a este tipo de estafas. Fuente: Foletti, N. (2021, 1 de junio). La gran estafa Bitconnect. iProUPEconomía Digital. https://www.iproup.com/

[iv] Sus fundadores fueron acusados de haber engañado a los inversionistas de la plataforma por medio de una venta de tokens sin la licencia de comercialización otorgada por la Comisión de la Bolsa y Valores de los Estados Unidos (SEC). Fuente Criptonoticias. (s.f.). Hasta 65 años de cárcel por fraude enfrentan los fundadores de Centra Tech. https://www.criptonoticias.com/judicial/carcel-fraude-fundadores-centra-tech

[v] Aunque los NFT alcanzaron su mayor popularidad en 2021, su historia comenzó antes. En 2017, el juego Cryptokitties ya permitía a los usuarios comprar, vender y criar gatos digitales únicos en la blockchain de Ethereum. Este concepto de propiedad digital exclusiva sentó las bases para colecciones como el Bored Ape Yacht Club, que vendía imágenes de monos por sumas millonarias. La pandemia y el aumento del consumo digital aceleraron la fiebre por los NFT. Las promesas de exclusividad, eventos privados y la posibilidad de reventa atrajeron tanto a inversores como a celebridades. Sin embargo, estas adquisiciones no estaban motivadas por el valor artístico de los NFT, sino por su potencial para generar ganancias rápidas. Era un mercado puramente especulativo. Fuente: América Digital. (2024, 18 de setiembre). La burbuja de las cripto: Imágenes que paso con los NFT. https://news.america-digital.com/la-burbuja-de-las-crypto-imagenes-que-paso-con-los-nft/

[vi] https://www.binance.com/

[vii]El concepto de "Play-to-Earn" se refiere a un modelo de juego en el que los jugadores pueden ganar recompensas en forma de criptomonedas, tokens no fungibles (NFTs) u otros activos digitales a medida que juegan. En este modelo, los jugadores no solo disfrutan del juego, sino que también tienen la oportunidad de obtener ganancias reales. Iplayco Corporation Ltd., Iplayco Canada Inc., y International Play Company Inc.: Estas empresas, involucradas en el modelo "Play-to-Earn", presentaron una "Notificación de Intención de Proponer" (NOI) el 9 de diciembre de 2024, según el Acta de Bancarrota y Solvencia de Canadá. Crowe MacKay & Company actuó como fideicomisario de insolvencia para ayudar a las empresas a preparar su propuesta. Fuente: Crowe MacKay & Company. (2024). Iplayco Corporation Ltd., Iplayco Canada Inc., y International Play Company Inc. https://crowemackayco.ca/project/iplayco-corporation-ltd-iplayco-canada-inc-and-international-play-company-inc/?form=MG0AV3

[viii]   La Justicia Argentina ordenó a la plataforma Binance devolver Bitcoins sustraídos de la cuenta de una víctima de un robo de su celular. Este fallo del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N°18 establece un precedente importante, ya que reconoce los criptoactivos como bienes sujetos a reclamaciones en procesos judiciales ver  Kanenguiser (M) 14.09.2022 Fallo inédito: la Justicia argentina le ordenó a Binance devolver Bitcoins sustraídos de la cuenta de una víctima de un robo de su celular en https://www.infobae.com/

[ix] Término utilizado por Andrew S. Grove, (2006)en su libro “Solo los paranoides sobreviven” pagina 187 ed. Granica

[x] La quiebra de FTX es un ejemplo claro de cómo diversos factores pueden converger y llevar al colapso de una plataforma por crisis de liquidez. Una combinación de mala gestión financiera, conflictos de interés, falta de transparencia, auditorias y retiros masivos contribuyeron a su caída.

[xi] Esta situación implica que cada acreedor deberá asumir la carga de demostrar, de manera individualizada, su calidad de tal, la titularidad de sus activos digitales en la plataforma, el volumen de sus inversiones y, en algunos casos, incluso el origen lícito de los fondos empleados para adquirir dichos activos. Extremos similares al art. 32 de la ley de concursos y quiebras de Argentina.

[xii] No se trata de un privilegio legal, sino de una preferencia de cobro que el propio tribunal ordena

[xiii] Everest diccionarios, Tomo II edición española 1995

[xiv] Los reclamantes de la clase de conveniencia - que tienen reclamaciones probadas de menos de $50,000 - se hicieron elegibles para reembolsos a partir de ese mismo día.   Fuente: OneSafe. (2023). Quiebra FTX: Impacto y valoración de criptomonedas. OneSafe. Recuperado de https://www.onesafe.io/es/blog/quiebra-ftx-impacto-valoracion-cripto?form=MG0AV3

[xv] Onesafe, El Efecto del Plan de Quiebra de FTX en las Reclamaciones de los Acreedores en https://www.onesafe.io/

[xvi] Se recomienda la ampliación de este tema mediante la lectura de: Sicuso Zapata, S. A., & Vásquez Díaz, E. (2018). Impacto de las finanzas conductuales en el mercado de las criptomonedas. Universidad Católica Andrés Bello. Este trabajo analiza cómo las emociones y los sesgos cognitivos influyen en las decisiones de inversión en el mercado de criptomonedas y García Long, S. (2019). Criptomonedas y psicología financiera. Academia.edu. Este documento revisa el impacto de la psicología financiera en el comportamiento de los inversores en criptomonedas fuente: https://www.academia.edu/

[xvii]  Desde la declaración de quiebra de FTX en noviembre de 2022 hasta la implementación del plan de recuperación en enero de 2025, transcurrió un período de aproximadamente dos años y dos meses. Este lapso temporal pone de manifiesto la complejidad de los procesos de liquidación en casos de insolvencia de gran escala y plantea interrogantes sobre la eficiencia de los marcos legales existentes para hacer frente a las particularidades de los activos digitales.

[xviii] Esta cantidad incluye activos bajo el control de los Deudores del capítulo 11, así como activos bajo el control de los Liquidadores Oficiales Conjuntos de FTX Digital Markets, Ltd. ( Bahamas ), los Administradores de FTX Australia, el Departamento de Justicia de los Estados Unidos y docenas de partes privadas que han cooperado en los esfuerzos de recuperación.  Fuente: Tomeo (F.). 28.11.22 “La novedad de la criptocorrida…”   https://www.lanacion.com.ar/

[xix] La selección de BitGo como custodio en el caso de FTX ilustra la creciente importancia de las soluciones de custodia en el contexto de las criptomonedas. Sin embargo, este caso también plantea interrogantes sobre la necesidad de establecer estándares regulatorios más claros para las plataformas de custodia, a fin de garantizar una protección adecuada de los activos de los inversores y prevenir futuros colapsos. La experiencia adquirida en el caso de FTX puede servir como base para el desarrollo de mejores prácticas en la industria. Para más información, visitar:  www.bitgo.com

[xx] Los interesados pueden obtener mayores datos visitando: https://www.kraken.com/

[xxi] Todas las criptomonedas son criptoactivos, pero no todos los criptoactivos sonhttps://orcid.org/0009-0000-3478-9765 criptomonedas. Las primeras son un tipo específico de criptoactivo. Son unidades digitales de valor que utilizan criptografía para asegurar las transacciones y controlar la creación de nuevas unidades. El Bitcoin es el ejemplo más conocido, pero existen muchas otras como Ethereum, Litecoin, etc. Su principal función es servir como medio de intercambio, similar al dinero tradicional.  Criptoactivos: Es un término más amplio que abarca cualquier activo digital que utilice criptografía para garantizar la seguridad y la propiedad. Para ampliar: Nakamoto, S. (2008). Bitcoin: A peer-to-peer electronic cash system. Bitcoin Whitepaper. Tapscott, D., & Tapscott, A. (2016). Blockchain revolution: How the ledger of everything is changing the world. Portfolio

[xxii] Costa, “Teoría del hecho jurídico individual y social” Madrid. 1880 ps., 315

¿Rescatar o dejar caer? El dilema de la intervención estatal en empresas en crisis

    Por Carlos Alberto Ferro [i] 1. Introducción En Argentina y otros países de Latinoamérica, la persistencia de subsidios estatales,...